"No voy al cine porque la gente no tiene respeto ni educación por los demás. Es complicado hoy día ir a cualquier sesión y no encontrarte con el típico grupo de gilipollas con las risitas y expertos críticos de cine que comentan, por supuesto en voz alta, cualquier secuencia o frase con algún comentario “ingenioso”. Por no hablar de los cerdos que comentaba antes, que se creen que están en su puñetera casa y se descalzan tranquilamente mientras engullen todo tipo de mierdas tipo palomitas, gominolas, patatas fritas, chocolatinas y similares. Yo pienso que, como mucho, una bebida o un caramelo para que no se te seque la garganta… y a comer a tu puta casa o al bar. Al cine se viene a ver la película.
No voy al cine porque, esto es algo personal, el aire acondicionado en enero es absurdo; y tener una sala con pocas personas con una refrigeración al máximo en pleno invierno quitan las ganas de ir."
"No voy al cine porque la gente no tiene respeto ni educación por los demás. Es complicado hoy día ir a cualquier sesión y no encontrarte con el típico grupo de gilipollas con las risitas y expertos críticos de cine que comentan, por supuesto en voz alta, cualquier secuencia o frase con algún comentario “ingenioso”. Por no hablar de los cerdos que comentaba antes, que se creen que están en su puñetera casa y se descalzan tranquilamente mientras engullen todo tipo de mierdas tipo palomitas, gominolas, patatas fritas, chocolatinas y similares. Yo pienso que, como mucho, una bebida o un caramelo para que no se te seque la garganta… y a comer a tu puta casa o al bar. Al cine se viene a ver la película.
No voy al cine porque, esto es algo personal, el aire acondicionado en enero es absurdo; y tener una sala con pocas personas con una refrigeración al máximo en pleno invierno quitan las ganas de ir."